continuación... Día 21 de Mayo de 2006

En la única tienda que hay, Paty estuvo comprando unos recuerdos, con las imágenes.

Grego nos estaba esperando, había intentado subir con el coche, por una carretera nueva que han hecho para autocares; pero no nos encontró. Ya todos juntos estuvimos tomando unos refrescos y queso del lugar.

De Regreso a Isla, Grego indicó a Ricardo el camino para que conociesen Arnia y Corvachos, (mi roca, mi mar, mis acantilados, donde desde chica iba caminando, y sobre todo para enseñarles, el lugar, donde yo ruego y pido continuamente que si muero, echen mis cenizas en aquel lugar).

¡Cómo les fascinó el lugar, estuvieron haciendo fotos y fotos!.

Yo me aislé con mi mente al pasado, recordando mis momentos allí con mi Querida Chica y lo solas que habíamos estado siempre.

Pero los momentos que estábamos viviendo ahora ¡Jamás los pude imaginar!.

Cuando nos alejábamos del lugar, la melancolía se adueñó de mi alma. ¡Cuántas soledades vividas, cuántos sueños rotos, cuántas ilusiones y esperanzas perdidas!

Pero volví enseguida a la realidad, Paty siempre pendiente de mi me dijo:
-Katita, ¿estás bien?, ¿te duele algo?...
-No Paty, estate tranquila, es que por unos momentos mi alma ha volado


Cuando ya estuvimos de nuevo en “La Arena”, nos fuimos derechos al restaurante, a cenar. Antes Grego se fue a pasear a Chica-2 a la playa.

¡Es una delicia verla corretear, hacer sus hoyos, acercarse al agua, ver las olas y volverse como loca!. ¡Chica-2 es tan feliz!.

La conversación durante la cena, estuvo llena de anécdotas, que en eso, no soy nada buena contando, pero si tengo que dejar escrito que “Fue Maravilloso todo lo que se vivió cada segundo”.

Quedamos que al día siguiente, como por la tarde regresábamos a Madrid, por la mañana Grego les enseñaría Santander-Capital.




Día 22 De Mayo de 2006

Grego estaba muy avivado con todos los acontecimientos, yo estaba realmente sorprendida por las energías que tenía. Todo lo quería hacer, nos metió una marcha que Paty con su gracia continuamente le recriminaba:
- Grego, para un poquito, que todo no nos da tiempo a verlo

Fue cuando varias veces que Paty sujetaba mi bolso, me dijo:
-Katita, tu no puedes llevar tanto peso en tus hombros, yo te compraré uno que no pese nada.

Porque Grego cada vez que paraba para enseñarles la Magdalena, El palacio, el Sardinero, El Faro...“Viendo y andando”... o algo parecido.

Pero lo que a mi más gracia me hacía es lo bien que Paty sabía llevarlo.

Hicimos muchas fotos de los lugares, ya os las mostraré en el enlace de abajo.

A las tres ya estábamos en La Arena; íbamos a comer, y luego saldríamos de regreso para Madrid.

Paramos en las afueras de Burgos en “Landa”; era medianoche pasadas; Paty y Ricardo siempre pendientes de todos mis movimientos, de mis gestos, de mi estado de salud. “¡DIOS MIO, CUANTO CUIDADO, CUANTO CARIÑO!”.

Cuando llegamos a Madrid, ya muy de madrugada, mi corazón sintió que al despedirnos, se me iba la vida. ¡Me sentía tan querida, mimada, protegida, segura... estaban los dos tan pendientes de mi en cada segundo!. ¡Dios mío, no permitas que termine nunca!.

Pero en aquellos momentos ellos iban a su Hotel y yo a mi casa.


Al día siguiente, Paty me estuvo llamando y eso tranquilizaba mi corazón. Había sido todo tan maravilloso, tan lleno de vida para mi, tan milagroso, que no quería que se apartaran de mi lado.

¡Había vuelto a ser yo misma, a sentirme viva, a reír... y sobre todo no tenía dolores!.

Cuando Paty me llamó para invitarnos a comer a Casa Lucio, y Ricardo estuvo hablando con Grego. El alma se me llenó de júbilo, porque por primera vez en muchísimos años (ya ni siquiera me acuerdo cuantos), prometí a Paty que me vería guapa, que me iba a arreglar.

-Pero Katita, si tu eres linda tal como eres, no necesitas nada en tu rostro
-Paty, pero lo haré, aunque me cueste lo haré, para que cuando me veas de nuevo compruebes que el “milagro” está realizado.




Día 26 de Mayo de 2006

¿Cuántos años hace que yo no sentía la dicha de arreglarme para salir?. ¿Cuántos años también, que ni un cine, ni un teatro, ni un musical, ni nada?

Por eso esa mañana se pasó volando, deseando llegase el encuentro.

Nos estaban esperando cuando llegamos, y es que Grego tuvo que llevar muy lejos el coche a guardar, (en sus años, cuando él vivía en ese mundo continuamente, había guardacoches).

Nada más llegar, Paty me entregó un regalo. “Era un maravilloso bolso azul de un material que no pesaba nada”. Como me había prometido.

Una vez más tuve que luchar para no ponerme a llorar.

-Katita, lo he buscado del color azul que tanto te gusta a ti.

Grego sonriendo dijo: ¿A mi no?...

Todos reímos, ya que Ricardo, cuando íbamos para Santander le trajo una botella del coñac que Grego bebe “Duque de Alba”, y cuando lo cogió fue al suelo. ¡Se quedó sin su coñac!.

La comida fue fantástica, y luego Lucio, por casualidad, ya que al mediodía nunca está nos regaló dos revistas firmadas para cada pareja.

Grego se fue a por el coche, y yo me fui en el coche de Paty y Ricardo, al Hotel donde ellos están “El Palace”. Quise irme con Grego pero ninguno lo permitió.

En uno de los salones del Hotel, esperamos a Grego.


-¿Cómo has llegado tan pronto?, ¿Qué ha pasado?.
-Katy, que el ticket para sacar el coche, lo tienes tú.
-¡Vaya por Dios!.


Ricardo, mandó llamar al chofer, para que llevara a Grego a la Plaza Mayor que era donde estaba guardado.

Yo pedí un café irlandes ¡Qué recuerdos, al probarlo me trajo mi corazón!

Hace unos treinta años, cuando esperaba a Grego siempre tomaba esa bebida.

La despedida se iba acercando, mi alma se iba entristeciendo por momentos, sabía que la realidad volvía, que todo lo que había vivido, y estaba viviendo era un MARAVILLOSO SUEÑO DEL QUE HABIA QUE DESPERTAR.

Pero tanto Paty, como Ricardo, me prometían que no me dejarían nunca, que me invitarían a viajar a su hogar, que volverían en Agosto-Septiembre, que conocería a Adriana.

-Katita, ya perteneces a nuestra vida, nunca nos separaremos
-Diez minutos más, por favor...


Pero pasaron los minutos y el momento del adiós llegó.

-Por favor no digamos adiós, digamos hasta luego, hasta mañana.

Lentamente caminamos hasta la salida del Hotel, donde el abrazo nos fundió en una alianza que duraría todo el resto de mi vida.

-Hasta siempre mi querida Paty, hasta siempre Ricardo, ha sido para mi un MARAVILLOSO SUEÑO HECHO REALIDAD.

Ellos partían al día siguiente tempranito para el otro lado del Océano, yo volvía a mi realidad.

Pero en mi alma se ha quedado grabado con fuego, la paz, la energía, la seguridad, su cariño, su entrega, su dulzura...


¡QUE DIOS OS PROTEGA SIEMPRE POR LO QUE HABÉIS HECHO POR MI, POR HABERME DEVUELTO LAS GANAS DE VIVIR, Y HABERME TRASMITIDO QUE LAS PERSONAS QUE ME QUIEREN ESTAN A MI VERA!




(Las fotografías de todo lo que hasta ahora he relatado con toda mi entrega, las podréis ver dentro de unos días en cuanto las tenga listas, en la sección fotográfica. Pinchando el botón "Retratos del Viaje de Paty" que hay a continuación).

También hay un botón que os llevará al poema que les he hecho.