DESDE AQUÍ, GRACIAS AMPARO POR EL CARIÑO, AMOR Y TERNURA QUE ME ESTÁS DEMOSTRANDO DESDE QUE ME BUSCASTE, Y LEÍSTE MI LIBRO.



UNA HISTORIA DE AMOR Y TRISTEZA


Escrito por: Dª AMPARO GARCÍA LOMEÑA


  Amparo, Quim y Cosita    



¡ZAS!, ya estoy en el seno materno de mi mamá, he venido del mundo de los angelitos. ¡Eh, no me empujes!. Pero... ¿quién eres tú?. ¡Oh! otro hermanito y otro, otro y además tres hermanitas... ¡Oh! que bien lo vamos a pasar los siete juntitos con papá y mamá.


Ya han pasado días desde que bajamos del cielo donde se encuentran todos los animalitos y al fin, después de muchos esfuerzos vamos saliendo poco a poco todos los hermanitos a un mundo llenos de miedos, pero no importa, aquí están mamá y papá para defendernos.


¡Qué felices somos jugando y tomando esa leche que mamá nos da con tanto amor!¡Ah! por cierto, cuando nos ve a todos juntos y se acerca alguien a vernos mamá sonríe orgullosa y satisfecha de estar con todos sus hijitos, ¡menuda mamá tenemos más guapa! y como nos quiere a todos, somos tan felices.


Mamá se pasa horas lamiéndonos, nos limpia, nos da de comer, nos vigila, nos da calorcito y cómo jugamos, como los niños pequeños también lloramos cuando nos hacemos daño o nos caemos y algunas veces, como las mamás de los niños también nos riñen, pero se le pasa enseguida y nos besa dándonos lametones. Nosotros no paramos, le mordemos la cola, las orejas, el morrito, el cuello, pero es tan maravillosa y tiene tanta paciencia que aguanta encantada y satisfecha de tenernos junto a ella.


Pero el tiempo pasa y nosotros crecemos muy deprisa, ya tenemos dos meses y estamos muy crecidos. Los machitos somos más brutos jugando porque uno quiere ser el "jefe" de todos, queremos ser fuertes como papa y muy valientes y papá se pone fuerte con nosotros, porque sino nos haríamos daño y tiene que poner paz; pero somos muy felices todos juntos. Jugamos a mordernos, nos cogemos de la cola, de las patas, de las orejas, corremos, nos revolcamos por el suelo y mordisqueamos todo cuanto pillamos por delante, palos, pelotas, zapatillas de nuestros amitos, en fin de todo, lo que se dice de todo.


¡Uf, qué cansado estoy!, voy a dormir un poco al calorcito de mamá, así, acurrucadito, son tal dulces estos sueños y tan agradable el calorcito de su cuerpo... y sobretodo su amor... ¡uf, ya estoy cayéndome de sueño!, así que os dejo un poco para soñar con esta felicidad que tengo.


Todo eran juegos, cariño, besos o lametones, que es así como besamos los perritos.